La firma de un tratado que destapó otros problemas sociales en colombia
Hace tres años que se firmó un acuerdo de paz entre el estado colombiano y las Farc, hecho que ha permitido a los colombianos conocer la otra cara del país; la cual es conformada por corrupción, violencia, microtráfico, deforestación de recursos naturales y el aumento del asesinato de líderes sociales.
Partamos de lo primero, los ciudadanos conocieron grandes escándalos de corrupción que la guerra ocultaba, ya que a esta era el eje de importancia para los gobernantes del país, pero al firmar el tratado se permitió salieran al público escándalos corruptivos que involucran a funcionarios públicos y empresarios, entre ellos el más conocido, Escándalo Odebrecht este caso es conocido en colombia por la financiación ilegal de campañas presidenciales y pago millonarios sobornos al gobierno de colombia “28 millones de dólares” con el fin de quedarse con la licitación de la construcción de la ruta del sol ll.
Llegamos a uno de los casos más tristes en colombia y es la deforestación; por muchos años los culpables de la deforestación de la selva colombiana han sido los guerrilleros, porque estos financian la guerra con la venta de la coca y la marihuana, cultivos que hacen presencia en gran parte del territorio colombiano, lo raro es que estos cultivos no han disminuido y lo más impactante es que la deforestación aumentó, ¿Cuál es la razón de esto? pues la respuesta es una de las más simples, la minería, la tala de árboles para traficar con su madera y la ganadería han aumentado en estos tres años, esto debido a que los grupos armados han abandonado los sectores de guerra en los que se encontraban alojados, dejando a la selva totalmente desprotegida de estas manos criminales que por muchos años quisieron ganar dinero a partir estos territorios.
Lo más grave de esto es que si la deforestación continúa a ese ritmo el amazona entrará en una crisis, que ocasionará un desequilibrio a nivel mundial, pues recordemos que este es el gran pulmón del mundo y ayuda a equilibrar el clima de nuestro planeta.
Otro aspecto preocupante es el del microtráfico, este ha aumentado últimamente según el O.D.C, pero lo alarmante de este caso es que la calidad de la droga es tan baja, que hace que los consumidores se vuelven adictivos y empiecen a depender de esta. Esto ha llevado a que sea un caso de discusión en el congreso el tema de legalización de las drogas, lo que le permitiría al país tener un consumo responsable; pero con una piedra en el zapato de que este gran negocio de nuevo le quedaría a los grandes empresarios del país.
Estos tres casos son alarmantes en el país y el fin de la guerra ha permitido que sean visibles, lo raro es que el gobierno colombiano en muchas ocasiones hace caso omiso a estas situaciones y se centra más en hacer trizas un acuerdo de paz, porque para ellos es mejor vivir en guerra, pues esta tapa muchas problemáticas al ser el eje central del territorio colombiano.
Ahora cabe mencionar el aumento en el asesinato de los líderes sociales, personas que trabajan en pro de su comunidad y que ha dedicado su vida a construir paz y luchar por recuperar lo que algún día la guerra les arrebató. Ellos son los encargados de generar paz, de crear una etapa de postconflicto, pero los están asesinando y el estado colombiano de nuevo hace nada al respecto, no genera mecanismos de protección hacia ellos.
El miedo que me nace como ciudadano de este hermoso país es que la estos aspectos aumenten cada día más y creen un desequilibrio social que sumerge al país en un ambiente de odio, consumo, violencia y crisis ambiental. Es por esto que nosotros como ciudadanos de este país debemos luchar por un país mejor y exigirle a gobierno que no haga caso omiso a estos problemas y empiecen a trabajar en estos puntos de descontrol ciudadano.
Como dice la canción del Che sudaka “Siembra buena semilla y ponte a cosechar, que este mundo loco todo puede pasar”.
Estoy de acuerdo con el autor de está columna. En realidad me agrada bastante apreciar la realidad de otra manera y reflexionar sobre cómo los colombianos centramos nuestra atención a los daños hechos por las guerrillas y no nos damos cuenta del daño que algunas instituciones le hacen al país, tanto en lo social como en lo material.
ResponderBorrarCoincido con que la corrupción en Colombia es muy gran y de ella se derivan la mayoría de desagracias que ocurren día a día. Además, la idea de luchar por un país mejor en donde se garantice nuestro bienestar y el de los espacios en donde vivimos, es un pensamiento acertado (claro está, si se lleva a hechos y no se queda solo en palabras).
Escrito por Adriana Camila Ardila Rueda
ResponderBorrarEstoy de acuerdo en la postura tomada por el columnista Diego Hernández y por el enfoque que decidió dar a su texto, pues es correcto que la firma del proceso de paz, conllevo a la visualización de problemas sociales que durante años permanecieron en la intemperie y que han generado y pueden incrementar el odio y resentimiento que actualmente se vive en el país.
De igual manera, es importante destacar que por medio del proceso de paz, se irán estableciendo medidas que busquen la disminución de daños sociales frente a problemáticas como el medio ambiente, el narcotráfico, entre otros.
Comentario realizado por: Michelle Nicole Klinge Mora
ResponderBorrarEstoy en total acuerdo con el autor de está columna, sin duda alguna por más de que haya un proceso de paz firmado y que hoy en día están botando a la basura, existen otros problemas sociales que muchos ciudadanos sabemos pero igual no se hace nada porque este país vive de la corrupción y eso nunca va a cambiar porque en los altos mandos siempre están las personas que sólo se roban la plata y siguen hay porque nosotros como ciudadanos no exigimos,no luchamos y siempre escogemos a las personas que no tienen buena hoja de vida, el país no esta ignorante, sólo que no sabe como actuar.
El microtráfico,de la violencia y la corrupción son las palabras que hoy definen a Colombia.Todos los ciudadanos queremos un cambio,queremos vivir en paz, en una país justo y que haga valer nuestros derechos,muchos presidentes han prometido un cambio pero no lo hay ¿por qué? la respuesta es sencilla por la corrupción y el poder.